martes, 24 de noviembre de 2009

Hay qué ver lo primitivos que seguimos siendo en el siglo veintiuno aún. Y como buenos animales que seguimos siendo, el instinto es el instinto, y no hay nada que pueda pararlo.
Aunque queramos negarlo, ocultarlo y hacer del instinto un tema tabú, la cabra siempre tira al monte.

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